En mi niñez tuve un perro que se llamaba Rex, era muy grande y valiente. Él llegó a mi casa a través de mi abuelo, que lo encontró indefenso en la calle y resolvió cuidar de él. Todos decían que no superviviría porque estaba muy debilitado y todavía era pequeñito, pero mi abuelo cuidó de él transformándolo en un gran perro saludable.
Me acuerdo de un día en que todos fueron trabajar y me quedé durmiendo. Mi abuelo olvidó la puerta del patio abierta. Entonces, mi perro aprovechó la oportunidad, entró en casa y se acostó en el sofá que se quedaba frente a mi cuarto. Él se puso en guardia y quedó mirándome hasta la hora que levanté, como si estuviera protegiéndome de algo.
Durante mucho tiempo Rex fue el guardián de la casa, él vivió unos 10 años y cuando se murió, yo anduve de capa caída por muchos días. Y hasta hoy, lo echo de menos. Pero los años se pasaron y un día un amigo de mi familia nos dio un perro, pues no tenía más como crearlo. A mi familia le gustó la idea, pero yo lo acepté a regañadientes. Porque no querría otro perro después de la muerte de Rex.
Sin embargo, de la noche a la mañana, él ya me había conquistado porque era muy cariñoso y juguetón. Mi hermana y yo lo nombramos de Buba (es lo que está en la foto). Me encanta muchísimo toda vez que llego a mi casa y él hace una fiesta y sale corriendo en mi dirección, es muy amable. Por esos motivos es que soy adepta de la frase que habla que el perro es el mejor amigo del hombre.
segunda-feira, 20 de outubro de 2008
quinta-feira, 9 de outubro de 2008
Mi animal de estimación

En mi niñez tuve un perro que se llamaba Rex, era muy grande y valiente. Él llegó a mi casa a través de mi abuelo, que lo encontró indefenso en la calle y resolvió cuidar de él. Todos decían que no superviviría porque estaba muy debilitado y todavía era pequeñito, pero mi abuelo cuidó de él transformándolo en un gran perro saludable.
Me acuerdo de un día en que todos fueron trabajar y me quedé durmiendo. Mi abuelo olvidó la puerta del patio abierta. Entonces, mi perro aprovechó la oportunidad, entró en casa y se acostó en el sofá que se quedaba frente a mi cuarto. Él se puso en guardia y quedó mirándome hasta la hora que levanté, como si estuviera protegiéndome de algo.
Durante mucho tiempo Rex fue el guardián de la casa, él vivió unos 10 años y cuando se murió, yo anduve de capa caída por muchos días. Y hasta hoy, lo echo de menos. Pero los años se pasaron y un día un amigo de mi familia nos dio un perro, pues no tenía más como crearlo. A mi familia le gustó la idea, pero yo lo acepté a regañadientes. Porque no querría otro perro después de la muerte de Rex.
Sin embargo, de la noche a la mañana, él ya había me conquistado porque era muy cariñoso y juguetón. Mi hermana y yo lo nombramos de Buba (es lo que está en la foto). Me encanta muchísimo toda vez que llego a mi casa y él hace una fiesta y sale corriendo en mi dirección, es muy amable. Por eses motivos es que soy adepta de la frase que habla que el perro es el mejor amigo del hombre.
quinta-feira, 4 de setembro de 2008
El texto heterotónico corregido
María
María era una chica guapísima que soñaba ser una celebridad. Quería ser modelo de mucho éxito en todo el mundo, entonces decidió intentar la suerte en una gran ciudad. Como la mayoría de las chicas que tiene este sueño, ella pasó por muchas dificultades hasta llegar a su destino.
María se acuerda de la lucha que tenía con la balanza, a pesar de ser muy delgada, sólo se veía arriba del peso. Vivía en la academia y haciendo régimen. Una vez decidió hacer una dieta muy peligrosa, sólo comía lechuga y bebía agua. Después de dos semanas, estaba muy débil, sentía vértigo y casi no conseguía quedarse de pie.
Un día caminando por la calle hasta al departamento donde vivía, ella se desvaneció y las personas la llevaron al hospital. Fue examinada y por los síntomas que presentaba el médico constató que tenía anorexia y la encaminó a un psicólogo para hacer terapia. María, con la ayuda de su familia, conseguió éxito en el tratamiento y pasó a verse como realmente era, guapísima.
Ella no seguió la profesión de modelo, decidió en cambio hacer medicina y estudiar el cerebro humano para ayudar a las personas que tenían molestias psicológicas y de esta forma logró mucho éxito.
María era una chica guapísima que soñaba ser una celebridad. Quería ser modelo de mucho éxito en todo el mundo, entonces decidió intentar la suerte en una gran ciudad. Como la mayoría de las chicas que tiene este sueño, ella pasó por muchas dificultades hasta llegar a su destino.
María se acuerda de la lucha que tenía con la balanza, a pesar de ser muy delgada, sólo se veía arriba del peso. Vivía en la academia y haciendo régimen. Una vez decidió hacer una dieta muy peligrosa, sólo comía lechuga y bebía agua. Después de dos semanas, estaba muy débil, sentía vértigo y casi no conseguía quedarse de pie.
Un día caminando por la calle hasta al departamento donde vivía, ella se desvaneció y las personas la llevaron al hospital. Fue examinada y por los síntomas que presentaba el médico constató que tenía anorexia y la encaminó a un psicólogo para hacer terapia. María, con la ayuda de su familia, conseguió éxito en el tratamiento y pasó a verse como realmente era, guapísima.
Ella no seguió la profesión de modelo, decidió en cambio hacer medicina y estudiar el cerebro humano para ayudar a las personas que tenían molestias psicológicas y de esta forma logró mucho éxito.
quinta-feira, 7 de agosto de 2008
Mi texto con los heterotónicos
María
María era una chica guapísima que soñaba ser una celebridad. Quería ser modelo de mucho éxito en todo el mundo, entonces decidió intentar la suerte en una gran ciudad. Como la mayoría de las chicas que tiene este sueño, ella pasó por muchas dificultades hasta llegar a su destino.
María se acuerda de la lucha que tenía con la balanza, a pesar de ser muy delgada, sólo se veía arriba del peso. Vivía en la academia y haciendo régimen. Una vez decidió hacer una dieta muy peligrosa, sólo comía lechuga y bebía agua. Después de dos semanas, estaba muy débil, sentía vértigo y casi no conseguía quedarse de pie.
Un día caminando por la calle hasta al departamiento donde vivía, ella se desvaneció y las personas la llevaron al hospital. Fue examinada y por los síntomas que presentaba el médico constató que tenía anorexia y la encaminó a un psicólogo para hacer terapia. María, con la ayuda de su familia, conseguió éxito en el tratamiento y pasó a verse como realmente era, guapísima.
Ella no seguió la profesión de modelo, decidió en cambio hacer medicina y estudiar el cerebro humano para ayudar las personas que tenían molestias psicológicas y de esta forma logró mucho éxito.
María era una chica guapísima que soñaba ser una celebridad. Quería ser modelo de mucho éxito en todo el mundo, entonces decidió intentar la suerte en una gran ciudad. Como la mayoría de las chicas que tiene este sueño, ella pasó por muchas dificultades hasta llegar a su destino.
María se acuerda de la lucha que tenía con la balanza, a pesar de ser muy delgada, sólo se veía arriba del peso. Vivía en la academia y haciendo régimen. Una vez decidió hacer una dieta muy peligrosa, sólo comía lechuga y bebía agua. Después de dos semanas, estaba muy débil, sentía vértigo y casi no conseguía quedarse de pie.
Un día caminando por la calle hasta al departamiento donde vivía, ella se desvaneció y las personas la llevaron al hospital. Fue examinada y por los síntomas que presentaba el médico constató que tenía anorexia y la encaminó a un psicólogo para hacer terapia. María, con la ayuda de su familia, conseguió éxito en el tratamiento y pasó a verse como realmente era, guapísima.
Ella no seguió la profesión de modelo, decidió en cambio hacer medicina y estudiar el cerebro humano para ayudar las personas que tenían molestias psicológicas y de esta forma logró mucho éxito.
quinta-feira, 31 de julho de 2008
La gallina y los huevos de oro

Cierta mañana, un estanciero descobrió que su gallina había puesto un huevo de oro. Cogió el huevo y salió corriendo para mostrarlo a su mujer, deciendo:
- ¡Mira, estamos ricos!
Entonces él llevó el huevo al mercado y lo vendió por un buen precio.
En la mañana siguiente, la gallina puso otro huevo de oro que el estanciero vendió con un precio mejor. Y así ocurrió por muchos días. Pero cuanto más se quedaba rico, más dinero quería, y pensó:
"¡Si esta gallina pone huevos de oro, dentro de ella debe de haber un tesoro!"
Entonces, mató la gallina y descubrió que por dentro ella era igual a las otras. Él estanciero perdió su tesoro.
Quien todo quiere, todo pierde.
- ¡Mira, estamos ricos!
Entonces él llevó el huevo al mercado y lo vendió por un buen precio.
En la mañana siguiente, la gallina puso otro huevo de oro que el estanciero vendió con un precio mejor. Y así ocurrió por muchos días. Pero cuanto más se quedaba rico, más dinero quería, y pensó:
"¡Si esta gallina pone huevos de oro, dentro de ella debe de haber un tesoro!"
Entonces, mató la gallina y descubrió que por dentro ella era igual a las otras. Él estanciero perdió su tesoro.
Quien todo quiere, todo pierde.
quarta-feira, 30 de julho de 2008
Primera tarea
Se trata de una producción inspirada en los cuentos del libro de Don Juan Manuel: El Conde Lucanor. Leímos algunos cuentos y el profesor pidió que escribiéramos un cuento inspirado en lo popular.
¿Qué es este Blog?
Este blog es un sítio en lo cual será presentado las producciones textuales producidas en las clases de lengua española intermediario II con el objetivo de presentar los textos, su construcción y arreglos para perfeccionar el aprendizaje.
Assinar:
Comentários (Atom)
